20/1/15

Comiendo por Budapest


La cocina húngara es una de las cosas que me llaman la atención del país; ocupa parte de su cultura y Budapest es una ciudad barata comparada con el resto de capitales europeas por lo que probar la comida local es mucho más fácil y económico. La cocina húngara presume de servir raciones bastante generosas y un uso abundante de carne y especias (ojo! son comidas súper calóricas!). Por eso no es una cocina apta para cualquier estómago. La carne de ternera y cerdo, la cebolla y la paprika en guisos y estofados, junto con las tartas son la base de esta gastronomía y bien orgullosos se sienten de ello. ¿Echas en falta algo? ... la verdura casi no existe, al menos en la cocina más tradicional. Los vinos húngaros también tienen su parte de fama y tradición: Eger a la cabeza de todos ellos, el Villány o Szekszárd aunque yo no soy muy de vinos. Pero antes que nada, te voy a explicar qué es la paprika; eso que suena tan húngaro y tan raro es simplemente una especia colorada obtenida al secar y moler diferentes pimientos rojos, ya sean picantes o no. Los húngaros lo usan para condimentar sus estofados y sus embutidos. No es tan raro como parece, ya que en España lo conocemos como pimentón. Son expertos comedores de calorías, de carnes como el bacon, de salsas y por tanto también de los embutidos. Ahora coge boli y papel y apunta qué hay que comer en la visita a la capital:

QUÉ COMER


El téliszalámi o salami húngaro es otro de los grandes iconos de su gastronomía. El salami de la marca Pick es de fama internacional. Los húngaros desayunan este tipo de embutidos para conseguir la energía y las calorías necesarias para afrontar los gélidos días de invierno.

Pimientos rojos secos para hacer paprika



Ahora te voy a nombrar algunas cosillas que tendrás que probar en tu visita a Budapest, por supuesto con paprika:

1• El gulyás (goulash): Es el plato estrella húngaro, no se puede visitar la ciudad y no probarlo. Se trata de un guiso de carne de ternera, con verduras y mucha, mucha paprika. Suele servirse con una especie de bolas de pasta hechas con harina y huevo pero de tamaño más pequeño: tarhonya o csipetke. Es un plato muy similar al pörkölt.

2• El halaszle (jalaslé): Es una sopa de pescado que se hace normalmente con carpa u otros peces de agua dulce. La forma de cocinarlo es muy parecida a las anteriores, con un buen sofrito de cebolla y mucha paprika. Se prepara en una gran caldera durante muchas horas de cocción y es muy típico tomarlo en navidades.

3• Tölttöt káposzta (toltot caposta): Son unas bolitas de col o repollo rellenas de arroz y carne picada con paprika (cómo no) acompañadas del tejföl, una crema agria muy común en la cocina húngara, para suavizar el sabor, ya que este plato es muy potente!!

4• Rakott Krumpli: Este plato también pinta muy bien: son patatas al horno con queso, chorizo, huevo cocido,  y el tejföl; la crema agria. Siguiendo la línea de la cocina húngara también es un plato muy potente.

5• Pogacsa: Son el aperitivo más común y los puedes encontrar por todas partes. Son unos pequeños panes salados redonditos hechos con ingredientes muy diversos: cebolla, paprika, ajo, semillas de sésamo...

6• Lángos: Es una masa estirada y frita tipo pizza, aunque los ingredientes que se le echan son muy distintos. Volvemos a ver el tejföl (la crema agria), ajo o queso. Se suele tomar como comida rápida.













También son expertos pasteleros, manejadores de la nata, la harina y los huevos. 

• Somlói galuska: es el postre más típico, hecho a base de un bizcocho con nata, nueces, chocolate, ron y pasas. ¡Qué buenooo! si no llevara pasas claro...

• Dobos cake: tampoco se queda atrás, está hecha con unas finas capas de bizcocho, rellenas de chocolate con mantequilla y recubierta de caramelo.

• Mákos Rétes: también conocido como strudels, son unas capas finas de masa enrolladas, similar al brazo de gitano, pero rellenas fruta y requesón, nueces o semillas de amapola.
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• Kürtòskalács: Ideal para comerlos durante un paseo en una tarde de invierno ya que se venden recién hechos en los puestos y mercadillos navideños. Es un rulo con forma de chimenea (de ahí su nombre que significa: torta de chimenea) con una especie de masa dulce que se hace a la brasa y se espolvorea con canela, vainilla, nueces y chocolate.



Y para rebajar todo este atracón de calorías al que poco estamos acostumbrados, basta con un trago del aguardiente más típico de Hungría: la palinka, unos licores de distintos sabores afrutados y con una alta graduación alcohólica: 37º!

Y si justo antes de empezar a comer te dicen: Jó étvágyat quiere decir que aproveche, nosotros tendremos que contestar: köszönöm, gracias.



DÓNDE COMER

Los viajeros low cost no tendrán problemas a la hora de comer porque hay montones de sitios de comida rápida internacional tipo pizzas, kebab y mucho más barato que por aquí: por ejemplo, una pizza para llevar puede costar menos de 4 €. También en muchos mercados hay comida típica para llevar muy económica. En la plaza Liszt Ferenc Tér también hay muchas terrazas para comer o cenar con buen ambiente (y las terrazas tienen estufas y mantas). Pero estas son mis recomendaciones:

 Restaurante Menza: recomendado por la misma Lonely Planet: comida tradicional húngara que atrae a todos sus comensales, ambiente y terraza perfecta (aunque mejor ir con tiempo para coger sitio) localización inmejorable, servicio atento y amable, pero lo mejor: la calidad y los precios. De 8 a 15 € por persona. A medio día puedes disfrutar de menús de 2 platos por 5 €, no está mal para ser uno de los mejores restaurantes de Budapest no?? imprescindible probar Hagymás Rostélyos

 Bistro: es uno de los mejores restaurantes de cocina tradicional de la ciudad. Imagina una velada amenizada con el sonido del címbalo para que la experiencia sea auténtica. Es pequeño y muy sencillo por lo que necesitarás una reserva previa para cenar pero merece la pena sin duda. Lo más sorprendente de este lugar es la calidad de sus platos, el servicio y su precio, por eso lo sitúan entre los primeros de Tripadvisor.

Restaurante Bistro







• Troffea Grill: Para los que prefieren buffet libre tipo 'Muerde la pasta' pero de allí y con sus comidas variadas. El precio son 10 - 12€ e incluye todas las bebidas, así que si tienes hambre este sitio es perfecto para atiborrarse. Hay varios locales de estos repartidos por la ciudad. 

• Mercado central: la planta de arriba está llena de establecimientos que venden comida local y a muy buen precio. Es un buen lugar para comprar paprika, salamis, pero sobre todo una buena opción para los viajeros low cost que quieren gastar aun menos y no perder tiempo. Por otro lado, en el restaurante Bridge-Tours podemos participar en clases de cocina húngara y prepararnos nuestros propios platos, que aproveche!

El Mercado Central, uno de los más bonitos de Europa - Foto de Carlos Jiménez Ruiz 

Cena en crucero por el Danubio: Tu visita a Budapest no estará completa sin un crucero por el Danubio, pero todavía mucho más auténtico si le añadimos una cena romanticona. Vale que es una cena bastante más cara que cualquier restaurante o cena rápida pero es cierto que nunca te vas a ver frente a una cena en crucero fluvial tan económica en el resto de Europa; ni Londres, ni París... ni punto de comparación. Un paseo en barco puede costar unos 13 € con una duración de 1 hora más o menos. Por unos 25 - 30 € puedes disfrutar del paseo en crucero con cena buffet y música tradicional en directo. Pues tampoco está nada mal ¿no?

Café Gerbeaud: ¿Vas a tomar un café en Budapest? ¿y un dulce? da igual, tiene que ser aquí! es la pastelería más famosa de Budapest, fundada en 1858. Es un lugar enorme con una capacidad para casi 300 personas. La encontrarás en la famosa plaza de Vörösmarty Tér.

New York Café: (En el hotel Boscolo 5* de Budapest) es una de las cafeterías más bonitas del mundo, que a pesar de sus precios disparatados (un café y un pastelito que no bajan de 10 €) merece la pena visitar. Es como tomar un trozo de pastel entre pinturas murales y arquitectura neoclásica sacada de un antiguo palacio señorial. Desde luego que el café pasa a segundo plano y se paga la contemplación de ese maravilloso lugar.

Café Gerbeaud - Foto de JB Laary
Café NuevaYork





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