25/6/16

Hotel Fiesta Cala Nova 3* (Santa Eulalia, Ibiza)


Veníamos de pasar una noche en el coche como nos prometimos que no haríamos más, pero no pudimos resistirlo. Llegamos al hotel la hora de comer deseosos de sentarnos en un hermoso buffet libre y comer hasta explotar pero para nuestra mala suerte, al hacer el check-in nos informaron que la media pensión solo incluía cena (cosa que me pareció muy mal) así que nada más llegar nos llevamos el primer chasco y tuvimos que irnos con las mismas a Santa Eulalia en busca de un lugar donde comer. Pues empezamos mal...

Entrada del hotel
Si algo me enamoró de este hotel y la verdad que fue lo único que superó mis expectativas, fue la situación y el entorno. Para llegar andando puede que esté un poco alejado de Es Canar, parece que esté salvaje y en pleno monte al lado del mar, pero en realidad la zona de Cala Nova es bastante turística y el hecho de que haya tanta vegetación que parezca que estás en medio de la pinada le da ese toque way que tanto me gustó de Es Canar. Como nosotros nos movíamos con nuestro coche de alquiler no teníamos problemas, pero si quieres llegar en transporte público en verano hay autobuses hasta Cala Nova. Si quieres más detalles lee el post sobre cómo desplazarte por la isla.

Cala Nova, Es Canar
La terraza y la piscina fue otro de los puntos fuertes porque tenía unas vistas de ensueño. Había planeado pasar una tarde en el hotel tumbados en las hamacas al sol y disfrutando de la piscina y las vistas con una cerveza bien fría, pero no fue así de bonito. Os dejo aquí las fotos pero al final os contaré qué fue lo que pasó.
Kiosko-bar de la piscina
Llegamos al hotel después de comer y una de las cosas que más nos llamaron la atención fue la mierda que había por los pasillos. El hotel por dentro está bastante anticuado y descuidado. Es viejo, feo y no invita a estar en él pero eso nos dio igual porque en Ibiza apetece estar al aire libre y las zonas de exterior estaban bastante bien. En cambio las habitaciones están bastante mejor. Son mas modernas y tienen un hermoso balcón con vistas a la pinada o al mar. Los baños también están regular. Según vi en fotos eran viejunos aunque el nuestro estaba medio qué. Tampoco era para tirar cohetes. Os dejo fotos de las habitaciones y la nuestra particular a ver qué os parece. 

Nos dieron una habitación triple ¿?

Nuestro pedazo de balcón

Baño





Como decía, la limpieza dejó mucho que desear. Los muebles estaban llenos de polvo y el mando de la TV era blanco. En los rincones se acumulaba bastante porquería y nos empezó a dar asquillo andar descalzos. Era como si hubieran barrido por encima y sin ganas, pero lo peor fue cuando aparecieron plumas de colores de la nada. A saber qué clase de fiesta hubo ahí, me importa poco pero al menos podrían abrir los cajones y comprobar que están vacíos cuando preparan la habitación. Tuvimos suerte que eran plumas y no cualquier otra cosa menos agradable.

De los salones comunes no hice fotos ya que evitaba pasearme por esas zonas y menos hacer fotos. Así que como si vais será en verano, no hace falta que uséis vuestro tiempo por ahí. Voy a pasar a hablaros del restaurante buffet que tanto ansiábamos. Lo primero que os recomendaría, a poder ser, es que si reserváis lo hagáis solo con desayuno. Sí, a pesar de todo quiero pensar que esa suciedad fue un descuido y volvería a alojarme allí porque fue realmente barato, pero evitaría comer o cenar.

Bajamos a cenar ya que era lo que incluía nuestra media pensión a las 7 de la tarde. Ojo, que a las 8 cerraban el comedor. Resulta que el horario es 100% europeo y nosotros los españoles tenemos que adaptarnos a sus horarios. La cena comienza a las 6 de la tarde, a pleno sol, y termina a las 8. Nosotros pretendíamos ir a ver la puesta de sol al otro lado de la isla y teniendo en cuenta que el sol se ponía a las 9 - 9 y media... no quedaba más remedio que 'merendar' pronto para ir a tiempo al otro lado de la isla. Así hicimos, a las 6 bajamos a darnos un paseo por la piscina y a las 7 a cenar. Antes de las 6 dormimos una siesta (ya que la noche anterior dormimos mal en el coche) entonces ¿a qué hora nos vamos a bajar a tomar el sol y bebernos una cerve? pues a las 6 las hamacas ya estaban recogidas y el bar cerrado ¡a pleno sol! Con el rabo entre las piernas tuvimos que meternos en el restaurante.



Toda la clientela del hotel era inglesa ¡toda! por eso los camareros y empleados nos daban conversación cada vez que nos veían... os prometo que Mario y yo éramos los únicos españoles. En el buffet había mucha cantidad y era muy variado, pero la comida no era de gran calidad, es más, no me gustó nada. Por eso os digo también que si reserváis sea solo con desayuno (a poder ser). En ocasiones pensaba 'no puede ser que se rían de nosotros de esta forma' y miraba al resto de ingleses ¿acaso ellos no tienen queja? ¿les gusta lo que comen? también es cierto que nunca me ha gustado la comida de los hoteles de 3*. Los desayunos vale, pero la comida o cena es mejor evitar. Mala presentación, mala calidad... en fin. La segunda cena preferimos saltarla y de nuevo nos fuimos a Santa Eulalia. Los desayunos en cambio estaban medio qué. Ya sabéis que yo me contento con tortitas, beicon y huevos revueltos. Poner cereales malos ya es difícil pero hasta la leche caliente era de la máquina de café y el 60% de los tazones que me ponía eran agua... mi madre me dio un consejo al volver: echarse leche fría de la jarra (siempre hay una jarra de leche fría) y calentarla en el microondas (siempre hay microondas).

Lo mejor de los desayunos era la terraza del comedor, al aire libre y bajo los pinos... otra de las cosas que me sentó realmente mal fue cuando pregunté por un vaso de agua ya que no llevábamos las bebidas incluidas. El camarero me dijo que no servían vasos de agua porque lo tenía prohibido (que yo sepa tienen obligación de servirlo) y pregunté por curiosidad del precio de una botella de medio litro: 2'8 €. WHAT THE FUCK?!?! me toman el pelo? pues sí, así que con las mismas le dije 'gracias, pero llevo mi botella de agua'. No la había sacado antes porque me parecía fuera de lugar pero más tomadura de pelo me pareció eso. Mi botella de litro y medio costó 0'5 € en el súper.

Por cierto, por muy mono que parezca el comedor, en realidad siempre estaba masificado de ingleses y el murmullo molesto te ponía la cabeza hecha un bombo. Además tenías que andar esquivando gente. Menos mal que en la terraza donde salíamos a desayunar estaba mucho más tranquilo.



Y esa fue nuestra experiencia. En ningún momento llegamos a sentirnos como en casa porque todo estaba enfocado para extranjeros, o intentaban aprovecharse de nosotros, pensarían que no nos íbamos a quejar de la comida o que nos daba igual que la habitación estuviese llena de polvo. Había dicho que volvería? creo que lo retiro. Hay muchísimos hoteles por toda la isla aunque no con esas vistas :(  

Andrea

2 comentarios:

  1. ¡Muy buenas!
    Nos ha encantado tu entrada, hemos podido descubrir cosas nuevas sobre este lugar que desconocíamos. Muchas gracias por compartir esta información con nosotros.
    Un abrazo ;)

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